martes, 15 de marzo de 2011

Un gran líder





Napoleón I Bonaparte (Ajaccio, 15 de agosto de 1769 – Santa Helena, 5 de mayo de 1821) fue un militar y gobernante francés, general republicano durante la Revolución y el Directorio, artífice del golpe de Estado del 18 de Brumario que le convirtió en Primer Cónsul de la República el 11 de noviembre de 1799; cónsul vitalicio desde el 2 de agosto de 1802, el 18 de mayo de 1804 fue proclamado Emperador de los Franceses y coronado el 2 de diciembre; proclamado Rey de Italia el 18 de marzo de 1805 y coronado el 26 de mayo, ostentó ambos títulos hasta el 6 de abril de 1814 y, nuevamente, desde el 20 de marzo hasta el 22 de junio de 1815.
Durante un periodo de poco más de una década, adquirió el control de casi toda Europa Occidental y Central por conquistas o alianzas y sólo fue tras su derrota en la Batalla de las Naciones cerca de Leipzig en octubre de 1813 que se vio obligado a abdicar unos meses más tarde. Regresó a Francia en lo que es conocido como los Cien Días y fue decisivamente derrotado en la Batalla de Waterloo en Bélgica, el 18 de junio de 1815, siendo exiliado a la isla de Santa Elena, donde falleció.

Napoleón es considerado como uno de los mayores genios militares de la Historia, habiendo comandado campañas bélicas muy exitosas, aunque con ciertas derrotas igualmente estrepitosas. Sus agresivas guerras de conquista se convirtieron en las mayores guerras conocidas hasta entonces en Europa, involucrando a un número de soldados jamás visto en los ejércitos hasta entonces. Además de estas proezas bélicas, a Napoleón también se le conoce por el establecimiento del Código Napoleónico y es considerado por algunos un monarca iluminado debido a su extraordinario talento y capacidad de trabajo. Otros, sin embargo, lo consideran un dictador tiránico cuyas guerras causaron la muerte de millones de personas, y uno de los personajes más megalómanos y nefastos de todos los tiempos.

Se le considera el personaje clave que marcó el inicio del siglo XIX y la posterior evolución de la Europa contemporánea.

Sus soldados lo llamaban el Pequeño Cabo, en tanto que los ingleses se referían a él con el despectivo Boney y las monarquías europeas como el tirano Bonaparte, el Ogro de Ajaccio o el Usurpador Universal.

El factor mental: poseía un gran conocimiento que le permitía crear diferentes y muy buenas estrategias para así poder vencer sobre las tropas rivales.
El factor social: éste motivaba a las tropas mediante discursos, siempre estaba en todas las batallas, e hizo crecer la moral de Francia.
Para mí, Napoleón fue un líder con cualidades personales, ya que era muy narcisita, y tenía una autoestima elevada que lo hacía destacarse por su carisma. Para muestra, quede la actuación de Napoleón cuando, en su coronación, no permite que sea el Papa quien le ciña la corona, como era habitual con los emperadores, sino que tomándola él, se la pone a sí mismo. Es la muestra más clara de que no consideraba a nadie con la autoridad superior a la suya.
Características de líder a analizar:
Influye sobre el grupo: Napoleón se expresaba bien y, sobretodo, era persuasivo en sus argumentos, convincente en su discurso. Su “carisma” personal le permitió esta aproximación afectiva y ello es lo que provocó su influencia sobre Francia.
Motiva o inspira: Napoléon aspiraba al logro de objetivos marcados, los comunicaba y motivaba a las personas del grupo a su consecución. Asumió riesgos y, a veces,rozó los límites de las normas y de las reglas establecidas, con el objetivo de alcanzar las metas del grupo. Le impulsaba una fuerte “motivación de logro”.

1 comentario:

  1. Las características no coinciden con las trabajadas en el apunte teórico
    NOTA: 7.50

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